Universidad Anáhuac Mayab

Una experiencia trascendental

Publicado en: 19 de Junio de 2006

 

Rodolfo se quedó esos días(a pesar de tener la opción de irse a su casa) asesorando al muchacho, guiándolo; realizaba cartones con indicaciones, dibujos, carteles, todo para facilitarle a los niños y al joven la comprensión de los temas.

Miraba a Rodolfo, disfrutaba sus clases, su expresión indicaba mejor que las palabras lo que quería decir. Los niños viendo el esfuerzo de su maestro pusieron de su parte, colaboraron para mejorar la efectividad de las clases.¡No hagas tanto ruido! ¡Mira lo que está escribiendo!, se decían unos a otros. Puedo decir que al estar como observadora podía sentir la afinidad entre alumnos-maestro, la conexión que habían logrado por alcanzar una meta.

Por el esfuerzo por darse a entender mi compañero dejó lastimada seriamente su faringe y su recuperación fue mas dolorosa y tardada, pero eso no le importó ¡Valió la pena! Era su respuesta.

Mis compañeros de la escuela durante todo este tiempo hicieron burla se él, bromeaban sobre su “monumento al maestro” y su bono extra por trabajar enfermo. Uno de ellos le reclamó que con esta actitud ponía en evidencia a los demás pues los padres de familia le pedirían que hicieran lo mismo en una situación similar.

Rodolfo se apenaba al principio pero después dio “oídos sordos” a los comentarios que poco a poco fueron desapareciendo.

¿Qué hizo a Rodolfo actuar de esa manera, exponiendo su salud, dando tiempo y esfuerzo en pro de sus alumnos?

¿Qué motiva a una persona a esforzarse al máximo por los demás, dar un “extra” sin esperar nada a cambio, exponiéndose a la burla y el rechazo de la gente que le rodea? Es una pregunta difícil de responder pero él mismo me dio la respuesta:¡No se, me lo dicta mi conciencia, es mi responsabilidad!

Si entonces me pareció algo extraordinario (eran mis inicios como docente) ahora me lo parece aun más, pues he comprendido que Rodolfo alcanzó establecer contacto con su conciencia, con sus valores, su responsabilidad y que trascendió hasta alcanzar la conciencia del “otro”, olvidando por un momento su propia necesidad. Entró en contacto con sus valores desde su interior, lo que es y lo que podría llegar a ser y descubrió que aun podía hacer más por los demás y se volcó en busca de esa realización.

Bien se dice que para poder conocer las necesidades de los demás tienes que sentirlas desde adentro, desde tu interior y desde ahí proyectarlas; ponerse en el lugar del otro nos da una perspectiva mas clara de cómo lograrlo. No me cabe duda Rodolfo entró en contacto con su yo profundo.

Mi compañero se comunicó con sus alumnos no sólo a nivel físico e intelectual, sino aun más profundo, con afecto, en busca todos de un ideal común.

Esta es una de las formas mas elevadas de comunicación y es uno de los mejores medios para transmitir valores, pues estos no se “enseñan” , se observan, se viven, se comparten. Estoy segura que durante esos días los estudiantes aprendieron más que conocimientos; valores y actitudes de responsabilidad, de entrega y de cariño, que no todos los maestros transmitimos en nuestras clases.

Rodolfo tenía varias opciones a elegir, su conciencia le hizo tomar una de ellas y enfocar ahí su mente, todo su ser.

 

La conciencia es algo que hasta hoy no se ha logrado definir con exactitud, está en nosotros, en nuestra mente, en nuestros pensamientos sin que esto signifique que forme parte de ellos; es como Díos, sabemos que existe, que está pero no podemos verlo. Es una voz interior que regula nuestros actos basándose en lo que somos, en nuestra esencia, valores, conocimientos y todo lo que integra nuestro ser. Es la integración de todo lo que somos y podemos ser., en ella toma realidad todo lo que existe en el exterior.

Mientras mas concientes estemos de nosotros mismos, de nuestra integración como persona, podremos tomar conciencia de los “otros” , dirigirnos a ellos con todas nuestras aptitudes y sólo de esta manera podremos realizarnos como personas humanas; autorrealizarnos.

Esta experiencia con mi compañero Rodolfo trascendió, dejó huellas en sus alumnos que desde entonces tomaron más interés por sus clases, en especial dos chicos que asistían irregularmente y le daban poca importancia a sus estudios. Este cambio era tangible, lo observábamos todos.

Conversando con Luis, uno de ellos, me comentó que habían tenido dos maestros anteriores que tenían muchas faltas de asistencia y que cuando iban marcaban “copias y planas” y que para él era aburrido, llegando a pensar que la educación no les ayudaba en nada en realidad.

Rodolfo había logrado con sus actitudes, su entrega, motivar a sus muchachos, despertar en ellos el deseo de aprender y superarse. Como una vez él mencionó:”La simpatía y el cariño se sienten, en realidad es muy difícil que una persona que recibe cariño y respeto de otra no los valore y los regrese de igual manera”. Sin dar clases se valores logró (y me consta) que los niños los reconozcan y los hagan suyos.

“Tienes el valor o te vale” es una frase tan comercializada pero que pocos entendemos y analizamos profundamente, y de verdad nos motiva a mejorar nuestras actitudes, nuestras vidas. Es más fácil para muchos de nosotros permanecer al margen y seguir con nuestra vida, encerrados en nosotros mismos.

Aquí puedo decir que una acción dirigida hacia los demás produjo cambios en varias personas, en él, en sus chicos y en mí, pues desde ese momento hasta hoy que tengo seis años de servicio, la tengo como ejemplo de que siempre se puede dar un poco mas cuando se quiere, que la fuerza se voluntad y el amor mueven montañas.

 

Rodolfo tiene lo que a muchos profesionistas nos falta: ética profesional.

 

 

L.E.P. Nicte-Há Rosalinda Pacheco Canto egresada de la escuela “Normal Urbana Rodolfo Menéndez de la Peña”, con seis años al servicio de la Educación, actualmente desempeña su labor docente en el primer grado la escuela primaria” Estado de Puebla” de Sitilpech, Izamal. Alumna del primer semestre de la Maestría en enseñanza efectiva de la Universidad del Mayab. Escríbele tus comentarios a: [email protected]
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