Universidad Anáhuac Mayab

Sobre la vida humana

Publicado en: 19 de Junio de 2006

Esta definición es descriptiva, operacional, y ecléctica. Es útil para comprender pero no para conocer lo que es la vida en sí misma. Puede aplicarse a todos los seres vivos y por lo mismo no sirve para comprender al hombre, pues éste se distingue de los demás seres vivos. Esta distinción se debe a diversas propiedades pero la más significativa es la conciencia de la existencia del yo y del otro.

Reconocer al hombre cartesianamente como claro y distinto no es fácil. Los límites se desdibujan al examinarlos de cerca: organización social, lenguaje, inteligencia, son propiedades de otros seres vivos y se observan en ellos con diversos grados de complejidad. Al contemplar al hombre se aprecia que la vida en él parece revelarse como un proceso con propiedades distintas de aquellas que se muestran en otros seres vivos. Estas propiedades humanas corresponden a la complejidad, la libertad, la voluntad, el compromiso, y la conciencia. No son éstas las únicas características y es posible que observadores diferentes consideren otras propiedades como más representativas, pero la intención es conocer al hombre en tanto ser vivo distinto de los demás, y sobre todo, si esto tiene alguna importancia o significado.

Conciencia.

1. A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante. O. Wilde.

Hay situaciones que llevan a reconocer que el tiempo pasa, a darle cierto valor a una palabra o una acción. Se advierte entonces que cierto periodo tiene más valor que otros, o contiene mas significados. Un animal puede aprender por condicionamiento, pero no hay evidencia de que reconozca variaciones en el significado de ciertas situaciones. Es el hombre quien añade amor o temor, dolor o alegría, a un recuerdo fijado en un instante.

Voluntad.

2. Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos. B. Russell.

Puede reconocerse en muchos mamíferos manifestaciones de afecto por sus crías, y a esto quizá podría llamársele amor. Pero amar en el sentido paulino es privativo del hombre. Este desinterés, esta ausencia de egoísmo, muestran que a la materia y la energía se añade algo intangible: la voluntad de darse al otro, y es en esta entrega cuando se vive plenamente en sentido humano, trascendiendo a la planta o al animal.

Libertad.

3. Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente existe, eso es todo. O. Wilde.

El ser inerte existe lo mismo que la planta o el animal, no es requisito estar vivo. En el hombre podemos reconocer una diferencia entre vivir y existir, y es la necesidad de elegir. Las plantas no pueden escoger su destino, y muchos animales están sujetos a programas genéticos de conducta. El hombre tiene movilidad, requiere protección y alimentos, y debe cooperar con otros hombres para asegurarse la supervivencia. Debe escoger con quien compartirá la comida o el lecho, quien luchará a su lado o si vale la pena morir por algo. Sin embargo, en tanto animal, el hombre también tiene programas genéticos o culturales que le permiten actuar sin realmente tener que decidir. Podemos decir entonces que quien se conduce por lo aprendido o condicionado existe pero no vive.

La vida humana solo puede considerarse como tal si el hombre escoge por sí mismo, en pleno uso de su inteligencia, estando conciente de si y de su ambiente, y sin estar sujeto a condicionamientos culturales o hereditarios. Una elección en estas circunstancias no se encuentra en otros seres vivos, y es la plena expresión de la libertad humana.

Compromiso.

4. Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber. I. Kant.

El hombre es gregario por necesidad. Requiere cooperación para sobrevivir físicamente y emocionalmente. Debe convivir con otros hombres y establecer relaciones y numerosos vínculos con los otros hombres. Este rasgo no es exclusivo del hombre; las plantas dan aviso de depredadores lo mismo que los animales. La dependencia del grupo tampoco es exclusiva del hombre, pues muchos animales mueren separados de sus congéneres. Distingue al hombre el grado de relación que lo une a los demás, cuando no por amor y a pesar de si mismo el hombre participa en el grupo y colabora, en ocasiones con riesgo de su vida.

Complejidad.

5. Vivir no es sólo existir, / sino existir y crear, / saber gozar y sufrir / y no dormir sin soñar. / Descansar, es empezar a morir. G. Marañón.

La vida humana contiene numerosos elementos no encontrados en otras vidas. Hay alegría, dolor, esperanza, creatividad. La vida humana está llena de situaciones con significado: una lesión provoca dolor en cualquier animal pero en el hombre este dolor es corporal y emocional. Algunos animales desarrollan herramientas, pero no parecen comprender todas sus posibilidades. Y hasta donde se sabe la esperanza es exclusiva del hombre. Pero no es cada elemento lo más significativo, sino el conjunto es lo que atrae. Las emociones se mezclan, se hacen intensas o se apagan. Se cambia al mundo si se desea o se le deja como está, y sólo se contempla, pero siempre atento a él. Es propio del hombre vivir agitado y gozarse en ello.

El hombre es un ser vivo, pero la vida del hombre es mucho mas que eso. Tenemos el privilegio de comprometernos, de ser libres, de ser complejos. Podemos sufrir y reír. Podemos morir y lo sabemos. Y eso ni los dioses lo tienen.

 

 

Gilberto Medina.

Patólogo dedicado al estudio de la morfología humana anormal y su aplicación al diagnóstico. Correo electrónico: [email protected]

 

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