Universidad Anáhuac Mayab

El audiovisual que viene

Publicado en: 19 de Junio de 2006

Dicha red ofrecería servicios de audio, video, texto, datos y sus combinaciones en un entorno hipermedia o con un soporte único, una especie de esperanto de las máquinas basadas en las nuevas tecnologías de información y comunicación: optoelectrónica y microelectrónica. Definido así por la multiplicación de canales por donde viaja la información de manera simultánea, dicho entorno es cada vez más probable gracias a la digitalización de diferentes industrias desarrolladas históricamente de manera autónoma y no necesariamente vinculadas directamente al audiovisual: las telecomunicaciones, la informática y las llamadas industrias culturales.

No obstante, la primera condición para llegar a la llamada convergencia tecnológica será definir los estándares adecuados para la digitalización de dichas industrias que hoy en día aparecen, como nunca antes en la historia, estrechamente vinculadas. En el año 2000 William Clinton anunció la digitalización total de las telecomunicaciones en Estados Unidos hacia el 2006. Esta fecha límite ha significado la constante y paulatina digitalización de los servicios e industrias vinculadas con este aspecto, de manera que a tal situación se le conoce bajo el nombre genérico de “ migración digital”, cuyas repercusiones se sienten ya en las diversas esferas de la vida social.

La migración digital en el audiovisual.

En el caso del audiovisual, la convergencia tecnológica puede entenderse como un cambio radical en al menos tres aspectos: la manera de hacer la televisión, la forma de ver a la TV y la forma propia del aparato de TV.

Adiós a las cintas.

La manera de hacer televisión se ha visto alterada por diversos factores, entre ellos la idea de la llamada “producción sin cintas” que ha significado cambios radicales en la mecánica del montaje en la industria del video a través de la tendencia a eliminar del mismo a las cintas que soportan la información respectiva en los procedimientos y tareas intermedias del proceso de producción como la edición off line y la edición on line , denominada hasta hace poco bajo el nombre de postproducción .

El antecedente inmediato de la digitalización en el video y la TV fue el llamado Digital News room , una plataforma diseñada ex profeso para las salas de redacción y confección de los noticieros televisivos caracterizados por el trabajo bajo condiciones apremiantes de tiempo.

Los avances tecnológicos integrados a esta plataforma permiten transmitir de manera simultánea la combinación de audio y video hasta un centro de trabajo en el cual la señal entra en un ambiente o entorno digital desde la cual puede ser almacenada y distribuida para su procesamiento. El almacenaje de este material digitalizado permite su utilización simultánea por los diferentes departamentos sin necesidad de traslado físico entre uno y otro. Así, el departamento de arte puede utilizar algunas de estas imágenes y congelarlas añadiendo gráficos y rótulos para los encabezados de la nota mientras el editor junto con el reportero eligen la sucesión de imágenes y planos de la misma o el encargado de archivo pone a disposición imágenes que complementan la información o el jefe de redacción del noticiero elige de entre las notas el orden en que pueden presentarse dependiendo de su disponibilidad o grado de avance.

Como se ve, la digitalización y la posibilidad de tener todos los materiales en un ambiente de compatibilidad entre las fuentes implicadas, reduce el tiempo de elaboración de los productos, elimina los cuellos de botella en las rutinas de edición y permite el trabajo simultáneo gracias a redes informáticas, eso sin mencionar que el sueño de todo productor se hace posible: evitar al máximo la pérdida por generación del material utilizado.

Las cadenas televisivas han visto en el Digital news room un futuro deseable para la manera en que se hace la televisión. En primer lugar, la combinación de los avances en telecomunicaciones y la digitalización de la transmisión hace posible que la señal sea procesada desde su origen sin pérdida por generación y que ingrese de manera simultánea a un banco de imágenes digitalizado que gracias a los avances de la informática puede compartirse en un entorno de red entre diferentes departamentos de manera simultánea y que permite su recuperación posterior para producciones futuras.

Este gran cambio, supone que lo “amigable” de los ambientes informáticos en redes subordine lo tecnológico a lo creativo: el trabajo en multicapas y la multigeneración del material ahora no supone la aparición de ruido en la señal. Existe una flexibilidad creativa como nunca antes y los límites son cada vez menores. Ya no se necesita ser un ingeniero en comunicaciones para operar estos equipos.

Asimismo, se pueden integrar diversos tipos de fuentes, por ejemplo, video análogo y digital, audio análogo y digital o elementos de diseño provenientes de software instalado en plataformas informáticas y trabajo en redes. La producción se encamina al ahorro de las cintas en las tareas intermedias y al procesamiento de la señal prescindiendo en algunas tareas de operadores altamente capacitados.

Todo lo anterior indica de manera indiscutible que en el terreno de la llamada “edición no lineal”, que en realidad supone evitar la edición secuencial de un producto desde el principio hasta el final sin posibilidad de realizar cambios en la presentación a menos de tener que realizar toda la tarea desde el inicio, la computadora personal o PC, ha ganado la batalla sobre los equipos analógicos tipo consola eficaces solo para ciertas tareas y que requerían de una compatibilidad especial con marcas y modelos, que hasta hace poco dominaban la escena de la producción audiovisual.

Adiós a la programación y las audiencias

La digitalización de los equipos y del procesamiento de la señal han permitido la compresión de la misma, dando origen a la posibilidad de ampliar la cantidad de canales de transmisión. Así, mediante algunos estándares técnicos de ciframiento y compresión es posible duplicar la capacidad de los canales análogos existentes.

Esta multiplicación de canales se puede entender en ambos sentidos del término, es decir, tanto tecnológicamente hablando, como en términos de gestión de programación de una cadena televisiva. Lo cual supondría al menos un incremento bastante considerable en la cantidad de programas producidos o disponibles que alimenten la rejilla de programación de cada canal.

Al ampliar la oferta multicanal, el tiempo de programación ofrecido al televidente también se incrementa, es decir, si de un canal análogo es posible su compresión para duplicar su capacidad, se obtendrían al menos dos señales diferenciadas de manera simultánea que es necesario alimentar con al menos, el doble de cantidad de programas producidos. Entonces el tiempo para la obtención de estos programas es determinante para la alimentación de la rejilla programática.

Si la cadena televisiva o la institución permanece con los mismos insumos, la alimentación de esta rejilla tendrá que considerar la producción externa o la coproducción para cumplir con las metas requeridas, es decir, tendrá que verse afectada en la manera en que gestiona la producción que presenta. O bien, tendrá necesariamente que reducir el tiempo de producción de sus programas. Una posibilidad de reducción de los tiempos de producción es optimizando al máximo el procesamiento de la señal, es decir, trabajar desde la grabación hasta la edición en una plataforma o soporte digital que le permita evitar los tiempos dedicados a la edición off line o al transfer constante de formatos análogos e híbridos. Esto será posible cuando se cuente con equipo de producción digital en su conjunto, desde cámaras, reproductoras, hasta editoras y manipuladoras de efectos que compartan el mismo soporte.

Ahora bien la informatización y digitalización de los procesos de producción ha permitido el almacenaje de información que puede ser recuperada posteriormente. Esta función hace posible que la programación o transmisión broadcast (broad significa ancho) como la conocemos actualmente se mueva del llamado fenómeno agenda setting , es decir, la distribución de los productos según horarios predeterminados por la cadena televisiva, hacia el llamado narrowcast (narrow significa estrecho) , menú a la carta o video bajo demanda (V.O.D. por sus siglas en inglés: video on demand). Su antecedente más próximo es el concepto mercadológico del pago por evento (P.P.V. por sus siglas en inglés: pay per view) en el cual el ciframiento o codificación de la señal puede ser liberado desde la trasmisora a partir de la posibilidad de retener el pago por adelantado que el usuario puede efectuar a través de medios de telecomunicaciones como el teléfono o de informáticos en línea por el internet. La condición para tal pago, obviamente es que la economía se “informatice” y ofrezca servicios en línea.

En este mismo orden de ideas, algunas cadenas televisivas están experimentando la fusión de sus servicios a partir de la construcción de importantes portales en internet. Esto es significativo en más de un sentido para el desarrollo del audiovisual. En primer lugar, se puede transmitir la programación televisiva a través de internet, migración que supone ir del narrow cast al web cast , es decir, dejar en manos del usuario la posibilidad de ver el programa de su elección por uno u otro medio en un principio, pero además de tener la posibilidad de verlo durante su emisión o posterior a la misma en el periodo de su elección. Algunos portales de hackers como http://www.recordtv.com o http://www.replaytv.com ofrecen la posibilidad de “grabar”, aunque en realidad es recuperar la digitalización del programa preferido sin costo alguno y visualizarlo durante su emisión o posterior a la misma a través de internet. Esto supone también problemas o debates legales dados los intereses comerciales de los productores, pero en la red de redes, eso parece no ser problema para algunos.

Adiós al “televisor”

Este acercamiento entre la televisión y el PC puede resultar determinante para la forma en la que el aparato se presente en un futuro. Estamos por decirle adiós al aparato televisivo tal y como lo conocemos.

La discusión de si la TV absorberá al internet o si el internet absorberá la TV aún está en pie. Según Al Gore, excandidato presidencial por los Estados Unidos y a quien se atribuye podría haber ganado la contienda a partir de una campaña televisiva más eficiente, la televisión digital deberá potenciar las posibilidades del closed captioned , la transmisión multi idiomas, el teletexto y el videotexto e integrar la visualización del internet, llegando así a hacer la televisión interactiva. Mas, por otra parte, en 1989 las empresas AT&T, Intel, Hewlett Packard, ITT, Digital Equipment, Apple, IBM, Motorola, Texas Instruments, Tektronix y Zenith anunciaban su apuesta por el tele-computador, mientras en 1997 Compaq y RCA anunciaban el lanzamiento del “Compaq RCA PC Home Theater”. ¿Será esto un indicador de convergencia tecnológica-mercadológica o la constitución del único trust – cártel del audiovisual?

En todo caso, debemos decir que este acercamiento y la posibilidad de la selección o interacción del usuario representa decirle adiós al concepto tradicional de audiencias. La radio tardó 35 años en conseguir 50 millones de usuarios, la televisión sólo 13 y el internet llegó a la cifra en tan sólo 3 y se estima que 10,000 cuentas diarias son abiertas en portales que ofrecen de modo gratuito el servicio del correo electrónico. Internet ha “distraído” al público fiel de la TV que le dedicaba su tiempo de ocio consuetudinariamente y ha bajado los índices de “penetración del medio”, “cuota de mercado”, raiting o “audiencia”, como se prefiera llamarlo. Si el usuario tiene la capacidad tecnológica de seleccionar su programación, estamos ante el fin de este concepto, será mejor utilizar el de “preferencia del medio”... tal vez.

Adiós al mantenimiento de equipos

Las labores de mantenimiento tienden a verse reducidas debido al cambio que representa por una parte el modo en que operan los equipos digitales y por otra, la modificación de sus características en cuanto a peso, volumen y consumo energético. En este sentido, podemos aventurar que en muchos casos, estará orientado a sustituir las tablillas de circuitos electrónicos cuando sea necesario.

Esta reducción de las labores de mantenimiento va aparejada con un incremento en los conocimientos requeridos para diagnosticar las fallas, realizar las tareas de verificación específicas y presentar las soluciones, así como de un nivel mínimo de dificultad para la sustitución de estos elementos dado que prácticamente se ensamblan.

La TV del futuro

Una vez superados los obstáculos tecnológicos, si la llamada migración digital nos alcanza y si la convergencia tecnológica se hace realidad, lo único preocupante para la televisión como surtidora de programas, de perfiles de audiencia, de servicios integrados y de cobertura, será nuevamente y como al principio, vaya, como siempre, el diseño de sus contenidos, la oferta programática y la empatía con sus usuarios.

Pero el diseño de los contenidos deberá tener en consideración que los avances tecnológicos han influido en las maneras de ver televisión y que las nuevas generaciones no saben de la historia de géneros y tipos de programas y en consecuencia, esperan ver algo más cercano a sus intereses, su estética y su realidad perceptiva. Las nuevas audiencias no podrán tener en mente el desarrollo de las telenovelas o la incorporación de los géneros de opinión en la televisión o la reciente adquisición en su programación de los talk shows y el escándalo que generaron o cómo empezaron el stand comedy y el sitcom a dejar de lado los sketches . Para ellos todo eso es natural y su variedad es limitada. Esperan la promesa de la nueva oferta y la atracción de la interactividad.

La Industria convergente o la convergencia mediática

En la actualidad los grandes consorcios de la industria audiovisual expanden su coto de influencia como si se tratase de los tentáculos de un pulpo. La Universal Pictures , empresa cinematográfica, las publicaciones Time y People, el portal internet de America On Line, Las cadenas televisivas CNN, TNT y HBO pertenecen al mismo consorcio. Asimismo, otro consorcio engloba a la Paramount Pictures a la CBS y al Blockbuster. En una palabra, la concentración de medios de algunas empresas abarca agencias noticiosas, publicaciones impresas y virtuales, cadenas televisivas, alquiladoras de videos, websites y diarios influyentes. Esta tendencia va en aumento y algunas de estas empresas han anunciado sus afanes expansivos aún pese a la recesión económica vigente en los Estados Unidos.

Cabe la siguiente reflexión: en un entorno de concentración de medios, de convergencia mediática, vale preguntar ¿cuáles serán los riesgos que enfrentará la libertad de expresión y la diversidad cultural?

 

Bibliografía citada

Pérez de Silva , Javier . (2002) La Televisión ha muerto. La nueva producción audiovisual en la era del internet: la tercera revolución industrial . GEDISA. Barcelona, España.

Vilches , Lorenzo . (2000) La migración digital . Editorial GEDISA. Colección Estudios de Televisión. Barcelona, España.

 

El Mtro. Carlos Hornelas Pineda ha sido productor de televisión educativa y catedrático de la UNAM. Actualmente es profesor en la Escuela de Comunicación y Diseño de la Universidad del Mayab. Su correo electrónico es: [email protected]

 

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