Universidad Anáhuac Mayab

Diálogo... es nosotros.

Publicado en: 14 de Mayo de 2010

  

DIÁLOGO… ES NOSOTROS

Patricia Baas Rejón*

 

-- ¿Porqué las cosas han cambiado tanto?, si nosotros pensamos que sería todo maravilloso. Siempre pensé que tú y yo seríamos el uno para el otro; sin embargo… ahora no estoy segura. He llegado a pensar que el matrimonio no estaba hecho para nosotros, porque, si lo fuera, nuestra dinámica familiar sería diferente. Todos los días es lo mismo, me levanto y arreglo a los niños para la escuela. Tú te levantas y te dedicas a lo tuyo, sin importarte si quiera que los niños no quieran comer, que yo tenga que discutir con ellos para que puedan alistarse y llegar temprano a clase. Tú te quedas en silencio, con la taza de café y el periódico. Te despides de mí sin mucho ánimo, mientras yo empiezo a pensar: ¿Qué haré de comer para hoy?, la ropa sucia y el súper aún sin hacerse. Y por si fuera poco, cada vez hablamos menos, tenemos menos tiempo para nosotros. Me pregunto si tú piensas en lo que está pasando en nuestras vidas. Cómo quisiera poder leer tus pensamientos, sólo para confirmar que aún sientes algo por mí.                                                                                                      

…..

-- Aquí me tienes nuevamente con la cabeza revuelta, con todos los pendientes sobre el escritorio, y nada de entusiasmo para poder trabajar; si tan sólo pudiera hablar y preguntar ¿Por qué?, ¿Por qué las cosas ya no son como antes? Por las mañanas ya no puedo despertar a tú lado; tú estás de pie una hora antes. A veces quiero hablar, pero al pensar en todo lo que tienes por hacer, me callo. Todas las mañanas puedo ver tu cansancio al batallar con los niños; a veces quisiera dejar de ser espectador y actuar, pero tu afán por la ser la madre perfecta que alimenta, que peina y que viste, ni siquiera me permite pensar en ayudarte. Al salir de casa ansío esperar una palabra de amor, algo que me haga sentir vivo, que le dé un giro a mi día, pero no, sólo puedo darte un beso en la mejilla y conducirme al auto para iniciar mi jornada. Me pregunto qué pensarás cuando estás sola en casa, ¿Será que aún piensas en mi?

…..

-- Otro día más. A la hora de la comida no hubo plática; los niños pelearon porque no querían comer, sólo pude lograr que terminaran. Después, trabajar con la tarea, a la clase de futbol y de ballet, y de ahí de regreso a casa. Ya estaban por dormirse los niños cuando tu llegaste, sólo para darles el beso de buenas noches; no hubo mucho tiempo para hablar, venías cansado y… yo quería recordarte que la próxima semana será nuestro aniversario de bodas, - ya son 10 años juntos - Al llegar a la habitación después de lavar los platos, de preparar los uniformes y levantar la comida sobrante, tú ya estabas dormido, no quise despertarte, tal vez estabas cansado y necesitabas dormir.

…..

-- Ha terminado un día más. Al terminar de cenar te pedí que fuésemos a dormir, me pediste cinco minutos para terminar… pero no llegaste. No sé si lo que buscabas era no hablar, tal vez estabas cansada y lo menos que querías era escucharme. Sabes, hoy recordé que nuestro aniversario será muy pronto, me pregunto si querrás algo especial, tal vez una cena o un viaje o ¿tal vez nada?  Quizás no quieras celebrar.

…..

-- Ya no puedo seguir así, mañana mismo tengo que hablar contigo; quiero saber qué piensas, saber si aún me amas.  No sé si tenga el valor de preguntártelo a la cara si ya no quieres estar conmigo, ¿Qué pasará si ya estás cansado de mi?. Mi vida eres tú y mis hijos. Siempre pensé que la mejor manera de demostrarle a alguien cuánto lo amas es preocuparte por él; eso trato de hacer todos los días, darte lo mejor de mí. Espero tener la fuerza para poder hablar; desde novios, era algo que me costaba mucho hacer: "hablar"

…..

-- No puede ser, pasó lo que temía, hoy me has dicho que quieres hablar conmigo. ¿Te iras de la casa?, ¿Ya no me amas?, ¿Hay alguien más?, ¿Necesitas tiempo? No sé que es peor, no se sí esté preparada para escuchar algo así  y qué va a pasar con…

…..

-- Sólo una hora más para salir del trabajo e ir a casa. Te compraré flores o tal vez chocolates, o mejor no, qué tal si ya no está a gusto, eso te hará sentirse comprometida.  Mejor simplemente llego. Bueno aquí vamos ya es hora y que sea lo mejor para… ti y los niños.

..…

-- Aquí estoy. Preparé una cena para dos; los niños ya se durmieron y terminé las labores antes de que tú llegaras; me he arreglado un podo más, espero te des cuenta.

…..      …..      …..

-- Dios mío!!!, Ella aún me ama!!!. ¿Cómo es posible que me haya alejado tanto de ti?; eres la mujer que más amo. ¿Cómo es posible que no me haya dado cuenta de todas las noches que te arreglaste para mí?. ¿Cómo pude confundir esa mirada que me invitaba a luchar por nuestros hijos? ¿Cómo es que no me atreví a ayudarte por las noches?. Te hice sentir que mi trabajo era más importante, pero en realidad todo mi trabajo encuentra sentido en ti. ¿Cómo pude hacerte sentir que mi vida sería mejor sin ti?, ¡SI TU ERES MI VIDA!. Nena, no sé si tenga el derecho a pedirte esto, pero te lo pido con todo el alma: Dame otra oportunidad!!!; quiero regresar a ti, cuidarte y amarte; que todos los días desees estar a mí lado, que mis brazos sean tu mayor protección y que nunca vuelvas a sentir que caminas sola. Le pido al cielo que, de hoy en adelante, piense siempre, primero en ti.

…..

-- Aún no lo creo!!!. Hoy, después de casi 10 años, he tocado el cielo con la punta de los dedos. Cariño, discúlpame por todos los errores cometidos, por no entender muchas cosas de ti, por no aceptarte, por cerrar los ojos a todos esas muestras de amor, por centrar mi vida en la rutina, que al final siguen ahí; en cambio tu… no, no quiero ni siquiera pensar que tú no estés.  Un día juré que te amaría para siempre, y vuelvo a jurarlo. Deseo demostrarte cuánto te amo. Esta noche nos ha puesto frente a frente con el corazón en la mano, y hoy comprendo que sólo con el amor es posible escribir el guión de nuestra historia, nuestra vida, no la tuya ni la mía, sino la  NUESTRA.

 

*Patricia Baas Rejón es estudiante del último semestre de la licenciatura en la Escuela de ciencias de la familia. Su correo es: [email protected]

 

 

 

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