Universidad Anáhuac Mayab

Necesidades de Capacitación Docente en Colegios Legionarios

Publicado en: 12 de Junio de 2006

 

La revisión de la literatura acerca del tema permitió establecer conceptos que clarifican la relevancia de la capacitación docente en los profesores que imparten una materia con base en su experiencia profesional.

Enseñanza y Formación

El impacto que conlleva el nuevo marco globalizado del mundo actual y las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) que se utilizan cotidianamente, está induciendo una profunda revolución en todos los ámbitos sociales que afecta también, y muy especialmente, al mundo educativo.

La sociedad se encuentra ante una nueva cultura que supone nuevas formas de ver y entender el mundo que nos rodea, que ofrece nuevos sistemas de comunicación interpersonal de alcance universal e informa de "todo", que proporciona medios para viajar con rapidez a cualquier lugar e instrumentos tecnificados para realizar nuestros trabajos, y que presenta nuevas exigencias, nuevos valores y normas de comportamiento. Según Pierre (2001) todo ello tiene una fuerte repercusión en el ámbito educativo: ante la efervescente y cambiante sociedad actual, las necesidades de formación de los ciudadanos se prolongan más allá de los primeros estudios profesionales y se extienden a lo largo de toda su vida.

La formación continua resulta cada vez más imprescindible, tanto por las exigencias derivadas de los cambios en los entornos laborales como también para hacer frente a los cambios que se producen en los propios entornos domésticos y de ocio.

La formación del profesorado ha sido y sigue siendo objeto de estudio permanente, el papel del profesor se ve sometido a una serie de replanteamientos que le exigen una puesta al día continua y la aceptación de nuevas tareas en los centros educativos.

Díez Hochleitner (1998) ha dicho que los profesores son la clave principal para alcanzar la calidad de la educación, por lo que hay que permitir, propiciar y desarrollar la plena participación de los docentes, tanto en la formulación de nuevas metas educativas, en el desarrollo curricular, en el diseño de la organización escolar, en los planes de formación al servicio del propio profesorado, en el desarrollo de métodos pedagógicos y en la introducción de nuevas tecnologías y materiales educativos, así como en la evaluación de resultados y rendimientos.

Al margen de estas consideraciones de partida, es de suma importancia recoger la opinión de los propios docentes sobre algunas cuestiones relacionadas con la capacitación educativa, de forma que, desde esta base, se puedan planear estrategias de mejora, en lo referente a la formación permanente.

Para García Llamas (1999) por formación permanente se entienden técnicas y estrategias didácticas aplicadas, llevadas a cabo en los propios centros educativos a través de seminarios permanentes, grupos de trabajo, talleres, o cualquier otro tipo de estrategia para maestros con tiempo limitado para asistir a este tipo de actividades, tales como cursos en línea, manuales o cursos semiescolarizados.

Sin duda, uno de los pilares básicos sobre los que debe sustentarse la calidad de la educación es la formación de los docentes, por tanto, resulta necesario favorecer la formación y condiciones de trabajo de los maestros, pues difícilmente podrán responder a las nuevas exigencias si no poseen los conocimientos y la competencia profesional.

García Llamas (1999) reseña aspectos importantes de las últimas aportaciones en Conferencias e Informes internacionales:

•  La profesionalización de la enseñanza constituye la mejor estrategia para mejorar los resultados de la educación, así como las condiciones laborales de los profesores.

•  El entrenamiento antes y durante el ejercicio de la actividad profesional deberá ser modificado en profundidad para lograr un dominio sobre las distintas estrategias educacionales, adaptadas a las cambiantes situaciones de aprendizaje. Ello exige potenciar el trabajo en equipo de los profesores.

•  Los profesores deben aprender a usar las nuevas tecnologías de la información y comunicación, lo que supone una discusión abierta y sin prejuicios o preconcepciones sobre el uso de éstas, de tal forma que no se perciban como una amenaza ni como una panacea que va a resolver los problemas de la enseñanza, sino como una ayuda eficaz en la tarea docente.

Esto es lo que se dice en las conferencias de manera internacional tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo.

Colegios Legionarios

El presente artículo está centrado en Colegios de la Legión de Cristo (Institutos Cumbres y Godwin, Unimayab y UNID) de la ciudad de Mérida, Yucatán.

Estos colegios pretenden ser comunidades académicas que, de acuerdo a su condición de centros de estudios y a su inspiración católica, contribuyan a la tutela y desarrollo de la dignidad humana y de la herencia cultural, mediante la formación de estudiantes íntegros,el desarrollo de la investigación, y los diversos servicios ofrecidos a comunidades locales, nacionales e internacionales (Ideario de los Colegios Legionarios).

Escribe Gilari (2000) el principal responsable de la formación es el mismo formando. Se requiere, es verdad, del apoyo y la guía de unos formadores e incluso la ayuda de un ambiente formativo. Pero es necesario afirmar y hacer ver al alumno que el proceso de formación es, ante todo, un proceso de autoformación; más aún, que no hay verdadera formación si no hay autoformación, es decir, si no se logra que el estudiante trabaje en primera persona por su propia formación, movido por hondas convicciones y con una clara actitud de sinceridad y este es el camino actual de los Colegios de la Legión.

El estudiante de Colegios Legionarios debe aspirar a la excelencia y competencia de su formación académica dentro del marco global de desarrollo de todas sus capacidades con una marcada conciencia social. Ese esfuerzo por ser un hombre de rigor intelectual implica una participación activa y consciente en la vida educativa: asistencia a clases, participación en actividades culturales, disponibilidad y ayuda a los compañeros, asimilación consciente y personal de los principios y objetivos que inspiran el Ideario Legionario.

Igualmente, se espera del estudiante el desarrollo de su capacidad de liderazgo personal y social: un liderazgo apoyado en una sólida deontología y en el compromiso social. Ello implica el anhelo de formación constante, la entrega y el servicio a los demás y la excelencia académica en la medida de sus posibilidades.

En el aspecto del cuerpo docente de Colegios Legionarios, profesores y directivos son responsables de la tarea de formar hombres y mujeres íntegros. En su pedagogía, se concibe al formador como amigo, maestro y guía. El formador en general, y el docente en particular, es maestro de vida por su autoridad, por su experiencia, por su interés en la maduración integral. Pero asimismo ha de ser un profesional cabalmente preparado, una persona con un alto nivel de conocimientos en su propio campo, con interés vivo en una labor de autoformación y actualización permanente, de forma que sea o pueda llegar a ser una autoridad en su propia disciplina.

El equipo de formadores no es un mero “grupo” de encargados de la formación que trabajan cada uno por su lado. El éxito de la marcha del colegio depende, en buena parte, de que los formadores actúen con espíritu de equipo: colaboración, intercomunicación, aplicación conjunta de principios y consignas comunes, distribución de tareas y funciones, etc. Este modo de actuar beneficia no sólo a la organización práctica del colegio sino también, y es lo más importante, a la formación personal de cada estudiante. (Colegios Legionarios, 2003)

Por otra parte, ese espíritu de equipo de los formadores constituirá para todos los alumnos un valioso testimonio de unidad y capacidad de diálogo y colaboración: el día de mañana ese ejemplo iluminará su práctica profesional, particularmente en el espíritu de colaboración.

Finalmente, dentro de la medida de lo posible, los Colegios Legionarios buscan ofrecer una educación permanente a su comunidad y egresados, quienes en realidad siempre siguen vinculados con su Alma Mater . Además de cursos de actualización profesional y de formación humanística, se ofrecen a los egresados actividades de vinculación con sus antiguos compañeros, con la empresa y con los proyectos del colegio.

El docente de Colegios Legionarios: Maestro para la vida

En los Colegios Legionarios se sigue una filosofía de vida que debe concordar con la filosofía educativa y el perfil de los maestros.

Y definen enseñar como: “proporcionar a cada alumno la capacitación y cultura necesaria para su excelente desempeño profesional. [...] Es asimismo, proporcionarle una estructura mental capacitada para avanzar con seguridad en el campo del conocimiento” y formar como: “atender con solicitud al alumno para que integre armónicamente todas sus facultades en una personalidad madura” (Colegios Legionarios, 2003)

El docente en los Colegios Legionarios es un formador, orientado no sólo a las áreas del conocimiento científico, sino también a la parte moral y los valores del ser humano.

En los Colegios Legionarios se pretende que el maestro sea una persona íntegra e integrada con la institución, trabajadora, emprendedora y participativa, que esté consciente de la importancia que tiene su formación ya que él mismo será formador de seres humanos, es decir, los alumnos.

Por esta razón es muy importante el detectar las necesidades que los docentes puedan manifestar ya que uno de los principios legionarios es que el maestro sea un líder, un ejemplo.

El papel del docente en la capacitación continua

Con la actuación del maestro legionario presentada a diferencia de lo que ocurría hace 100 años, en la sociedad actual resulta bastante fácil para las personas acceder en cada momento a la información que requieren (siempre que dispongan de las infraestructuras necesarias y tengan las adecuadas competencias digitales; en este caso: estrategias para la búsqueda, valoración y selección de información). Pierre (2001).

No obstante, y también a diferencia de lo que ocurría antes, ahora la sociedad está sometida a vertiginosos cambios que plantean continuamente nuevas problemáticas, exigiendo a las personas múltiples competencias procedimentales (iniciativa, creatividad, uso de herramientas tecnológicas, estrategias de resolución de problemas, trabajo en equipo...) para crear el conocimiento preciso que les permita afrontarlas con éxito.

Por ello, dice Gilardi (2000) hoy en día el papel de los formadores no es tanto "enseñar" (explicar-examinar) unos conocimientos que tendrán una vigencia limitada y estarán siempre accesibles, como ayudar a los estudiantes a "aprender a aprender" de manera autónoma en esta cultura del cambio y promover su desarrollo cognitivo y personal mediante actividades críticas y aplicativas que, aprovechando la inmensa información disponible y las potentes herramientas, tengan en cuenta sus características (formación centrada en el alumno) y les exijan un procesamiento activo e interdisciplinario de la información para que construyan su propio conocimiento y no se limiten a realizar una simple recepción pasiva-memorización de la información, papel que ahora se lucha dentro de las aulas educativas de los Colegios de la Legión.

Por otra parte, para Pierre (2001) la diversidad de los estudiantes y de las situaciones educativas que pueden darse, aconseja que los formadores aprovechen los múltiples recursos disponibles (que son muchos, especialmente si se utiliza el ciberespacio) para personalizar la acción docente, y trabajen en colaboración con otros colegas manteniendo una actitud investigadora en las aulas, compartiendo recursos (por ejemplo a través de las webs docentes), observando y reflexionando sobre la propia acción didáctica y buscando progresivamente mejoras en las actuaciones acordes con las circunstancias (investigación-acción).

Pero todas estas actividades deben ser coordinadas con el trabajo profesional que se realiza fuera del aula, lo que implica tiempo y dedicación. Es por ello que los maestros de todos los niveles educativos ven obstaculizada su vocación docente a falta de preparación pedagógica. (Gilardi, 2000)

En este marco, según Marqués (2000) las principales funciones que realizan los docentes hoy en día son las siguientes :

 

•  Preparar las clases.

•  Organizar y gestionar situaciones mediadas de aprendizaje con estrategias didácticas que consideren la realización de actividades de aprendizaje (individuales y cooperativas) de gran potencial didáctico y que consideren las características de los estudiantes.

2.- Buscar y preparar materiales para los alumnos, aprovechar todos los lenguajes.

•  Elegir los materiales que se emplearán, el momento de hacerlo y la forma de utilización, cuidando de los aspectos organizativos de las clases (evitar un uso descontextualizado de los materiales didácticos). Estructurar los materiales de acuerdo con los conocimientos previos de los alumnos (si es necesario establecer niveles).

3.- Motivar al alumnado.

•  Despertar el interés de los estudiantes (el deseo de aprender) hacia los objetivos y contenidos de la asignatura (establecer relaciones con sus experiencias vitales, con la utilidad que obtendrán...). Y mantenerlo.

•  Establecer estrategias que funcionan, observando a cada grupo, ya que las experiencias en aula son diferentes de una a otra.

4.- Docencia centrada en el estudiante, considerando la diversidad.

•  Gestionar el desarrollo de las clases manteniendo el orden, además de ajustar las intenciones del currículum a partir de los resultados de la evaluación inicial de los estudiantes.

5.- Ofrecer tutoría y ejemplo

•  Hacer un seguimiento de los aprendizajes de los estudiantes individualmente y proporcionar los feed-back adecuados en cada caso: ayudar en los problemas, asesorar...

6.- Investigar en el aula con los estudiantes, desarrollo profesional continuado.

•  Experimentar en el aula, buscando nuevas estrategias didácticas y nuevas posibilidades de utilización de los materiales didácticos

7.- Colaboración en la gestión del centro

Como puede observarse, el trabajo del profesor no es solamente limitado al tiempo que se está frente a grupo, en un aula de clase.

Los profesionistas dedicados como actividad complementaria a la docencia, y que la ejercen de manera responsable y con el compromiso social que corresponde, lo saben.

Formación Docente

Es evidente que la tarea de enseñar ha ido cambiando a lo largo del tiempo, desarrollando cada vez rasgos más profesionales. Sacristán (1994) ha descrito cómo han variado, adaptándose, la definición del rol del docente y la construcción de la identidad del enseñante a lo largo de diferentes procesos de maduración y diferenciación del sistema educativo, hasta llegar a la situación actual.

En el presente, las cosas han cambiado porque existen autores que ya se han dedicado a este fenómeno de los profesionistas maestros que requieren de capacitación en docencia que se adecue a sus situaciones de vida: poco tiempo disponible, horarios discontinuos, etc., además de prepararlos para el enfrentamiento al que se expone cualquier docente al momento de enseñar: un alumnado habituado a las tecnologías de información y comunicación.

Precisar lo que se entiende por necesidades es un poco difícil. Kaufman (1982) define necesidad educativa como la discrepancia entre los resultados actuales y los deseables o convenientes, diferencia que puede darse entre “lo que es” y “lo que debe ser” o entre “lo que es” y lo que se requiere”. Rodríguez (1993) señala que normalmente se define la necesidad como la diferencia manifiesta entre lo que es y lo que debiera ser.

Una de las etapas más importantes en el proceso de detección de necesidades es el establecimiento de prioridades que permitan secuenciar su satisfacción en función de las posibilidades de solución.

García Llamas(1999) manifiesta que en el ámbito del profesorado los trabajos de detección de necesidades se han llevado a cabo sobre la formación en ejercicio. La necesidad se identifica con deseos, problemas, dificultades o carencias.

Vera Vila (1991) en un estudio realizado sobre “las dificultades de los profesores” en Andalucía, España, en los primeros años de docencia, subraya como principales necesidades los aspectos que se refieren a:

•  Entrenamiento en métodos activos 80.3%

•  Cursos de didáctica 78.2%

•  Técnicas de dinámicas de grupo 77.8%

•  Técnicas audiovisuales 75.1%

•  Cursos de psicología y pedagogía 74.5%

Para Alanis (2001) la formación profesional se encuentra agotada por diversos factores, que si bien son comunes a las diferentes carreras, algunas de ellas corresponden a una profesión en particular.

Es bastante claro, entonces, que en el marco de la cantidad de reformas educativas que hoy se desarrollan en diversos países de todos los continentes, un tema aparece como problema común no resuelto. Los docentes, su tarea, su formación, su carrera.

Se cree que ha llegado el momento de animarse a superar las visiones clásicas sobre la formación del docente. Se trata de abrir oportunidades para una redefinición del lugar de la enseñanza como actividad social.

Como bien dice Braslavsky (1999) el objetivo es ‘reprofesionalizar' a la profesión misma y no sólo a cada maestro en particular, es hacernos fuertes en lo que define la profesionalidad misma de la docencia y su función social: enseñar para que otros aprendan lo que —sin esta enseñanza— no podrían aprender.

Tipos de Formación

Existen diferentes modalidades de formación que puede ser impartida en el propio o en otros ámbitos. Aunque la tendencia actual tiende a privilegiar la formación vinculada al lugar de trabajo, no se descarta la posibilidad de que se requiera otro tipo de estrategias para los profesores que no pueden asistir de tiempo completo a la institución.

Coll (1991) señala que los modelos básicos de formación del profesorado se centran en los siguientes aspectos:

•  la adquisición de conocimientos: sobre sus asignatura y sobre didáctica.

•  el desarrollo de habilidades relacionadas con el rendimiento didáctico.

•  el desarrollo integral del profesorado, su autoconcepto.

•  la investigación en el aula, buscando continuamente nuevas soluciones a los problemas que presenta cada contexto educativo. Se busca la reflexión sobre la práctica docente, y se utilizan técnicas de investigación-acción.

En cualquier caso, las competencias necesarias para una persona que se dedique a la docencia deben contemplar, según Coll (1991) cuatro dimensiones principales:

•  Conocimiento de la materia que van a impartir y de la cultura actual (competencia cultural).

•  Competencias pedagógicas: habilidades didácticas, tutoría, técnicas de investigación-acción, conocimientos psicológicos y sociales (resolver conflictos, dinamizar grupos, tratar la diversidad...)

•  Habilidades instrumentales y conocimiento de nuevos lenguajes: tecnologías de la información y la comunicación, lenguajes audiovisual e hipertextual...

•  Características personales. No todas las personas sirven para la docencia, ya que además de las competencias anteriores son necesarias: madurez y seguridad, autoestima y equilibrio emocional, empatía...

Estas competencias, que deberían permitir desarrollar adecuadamente las funciones que se señalan en el apartado anterior, deberían proporcionarlas los estudios específicos que preparan para este ejercicio profesional.

Hay que tener en cuenta que, según diversos estudios, después de los factores familiares, la capacidad del profesor es el factor determinante más influyente en el éxito de los estudiantes, con independencia de su nivel socioeconómico.

No obstante, exceptuando al profesorado de enseñanza infantil y primaria en los demás casos no siempre quedan aseguradas estas competencias pedagógicas.

Además, es necesario recalcar que muchos de los docentes actualmente en ejercicio recibieron una formación pensada para la escuela de las últimas décadas del siglo XX. Y nuestra sociedad ha cambiado mucho, de manera que la formación permanente que la "sociedad de la información" impone a sus ciudadanos también resulta indispensable para el profesorado de todos los niveles educativos (Alanis, 2001).

El hecho de que los maestros ya estén demandando formación en relación a la metodología de la enseñanza es palpable en Colegios Legionarios, ya que la mayoría de su cuerpo docente está conformado por profesionistas que con base a sus conocimientos teóricos y a su experiencia en el ámbito laboral, fungen como docentes, y aunque pudieran contar con elementos que les ayudan al momento de impartir una clase, no necesariamente están formados pedagógicamente.

Según Coll (1991) el Diseño Curricular debe incluir criterios generales de ayuda pedagógica y ejemplificarlos mediante propuestas concretas de actividades de enseñanza/aprendizaje en las diferentes áreas curriculares, es decir, la ayuda pedagógica consiste esencialmente en crear condiciones adecuadas para que se produzca esta dinámica interna y para orientarla en una determinada dirección, la dirección que indiquen las intenciones de la institución educativa.

Tan importante como considerar lo que se necesita en el plano de la estructura o diseño curricular desde el punto de vista de las condiciones para generar esa dinámica, es la manera como se concibe e interpreta el aprendizaje.

Dimensiones del Aprendizaje

Marzano (1997) ha diseñado el programa “Dimensiones del aprendizaje” como un amplio marco de trabajo para el desarrollo de habilidades de pensamiento durante la enseñanza escolar; y en los Colegios de la Legión en exclusivo la zona de Mérida, está comenzando con el desarrollo de esta teoría que se presenta a continuación:

La propuesta de Marzano presenta tiene tres niveles, lo que le permite flexibilidad de acuerdo a los intereses y necesidades de las escuelas o maestros.

El Nivel 1 se enfoca a ayudar a profesores, escuelas y distritos a que identifiquen fortalezas y debilidades de las prácticas y programas que actualmente utilizan, para incidir en el aprendizaje de los alumnos e identificar programas y prácticas que pueden ser de su interés. El Nivel 2 es un conjunto de estrategias específicas para cada nivel de las cinco dimensiones del aprendizaje. El Nivel 3 es un modelo de aprendizaje comprehensivo que tiene implicaciones para el currículo, la instrucción y la evaluación.

El Modelo Dimensiones del Aprendizaje asume que la instrucción efectiva debe incluir atención a cinco aspectos o dimensiones del aprendizaje:

Dimensión 1. Actitudes y percepciones efectivas en relación al aprendizaje.

Dimensión 2. La adquisición e integración del conocimiento.

Dimensión 3. La extensión y refinamiento del conocimiento.

Dimensión 4. El uso significativo del conocimiento.

Dimensión 5. Hábitos mentales productivos.

La primera dimensión afirma que para que el aprendizaje ocurra, el estudiante debe tener actitudes y percepciones efectivas. Específicamente, si un alumno no cree que está seguro o que el salón de clase es un lugar donde hay orden, habrá poco progreso. De manera similar, si un alumno no tiene actitudes positivas acerca de los trabajos que se hacen en clase, se dará poco aprendizaje. El foco principal de la instrucción efectiva es establecer actitudes y percepciones efectivas para el aprendizaje.

Otro foco importante del aprendizaje es ayudar a los alumnos a adquirir e integrar conocimiento nuevo (Dimensión 2). Cuando el contenido es nuevo, el alumno debe ser guiado a relacionar el conocimiento nuevo con lo que ya sabe, organizando y practican la información nueva.; cuando el contenido no es nuevo, los alumnos extienden su conocimiento agregando nuevas dimensiones y conclusiones (Dimensión 3).

También, para que ocurra el aprendizaje efectivo, los alumnos deben involucrarse en tareas significativas de largo plazo que utilicen procesos tales como la indagación científica, resolución de problemas, toma de decisiones, composición y discurso oral (Dimensión 4). Finalmente, a medida de que los alumnos adquieren e integran el conocimiento, lo extienden y refinan y lo usan de manera significativa, deben utilizar hábitos mentales productivos que los capaciten para regular su conducta, pensar crítica y creativamente (Dimensión 5).

La atención cercana a estas cinco dimensiones del aprendizaje promete el éxito de los alumnos y la satisfacción con la experiencia del aprendizaje.

Las diferentes áreas que componen estas dimensiones son:

•  Comparación . Comparar es un proceso mental que permite identificar elementos comunes y elemento únicos ente dos o más trozos de información. En situaciones de aprendizaje comúnmente se compara información cuando se pretende estudiarla en detalle. En otras palabras, la comparación ayuda a identificar atributos que normalmente no se identificarían.

•  Clasificación. Clasificar es un proceso cognitivo que permite hacer distinciones muy detalladas de las características de tipos de información específica. El organizar la información en grupos significativos también hace que se recuerde más fácilmente la información. La clasificación ayuda a tomar información aparentemente sin relación y a relacionarla en maneras útiles, a la vez que auxilia a recordar la información.

•  Creación de Metáforas . Cuando se crean metáforas se identifica un patrón general o básico en un tópico específico y se encuentra otro tópico que sea diferente en un nivel literal pero igual en el patrón general o básico.

•  Identificación de errores. El análisis de errores es útil porque ayuda a determinar cuál de la información que se presenta contiene equivocaciones. Es necesario debido al bombardeo de información de diferentes fuentes cada día.

•  Toma de decisiones . Tomar decisiones no es probar una hipótesis, es entablar una predicción y sopesar esa predicción contra otras posibles alternativas y elegir la más conveniente.

•  Investigación histórica . Incluye responder preguntas tales como “¿cómo ocurrió esto?” o “¿por qué ocurrió esto?”

•  Investigación experimental. Incluye responder preguntas tales como “¿cómo sucede esto?” o “¿por qué sucede esto?”

•  Resolución de problemas . Resolver problemas es una actividad que se realiza a diario, la resolución de problemas ocurre siempre que se tiene una meta y hay un obstáculo en el camino.

•  Invención. La invención no tiene que ser elaborada ni rimbombante, la invención se puede aplicar a situaciones cotidianas, pero se requiere de un proceso complejo que los alumnos necesitan conocer y practicar.

•  Hacer resúmenes . Resumir es un proceso que se hace casi automáticamente. Se elige o escoge que parte de la información es más importante. Es un proceso mental en el que mientras se capta la información, (leyendo, escuchando) se hacen conexiones de las diferentes partes importantes de la información.

•  Tareas para la casa . Las tareas para la casa ayudan a extender el aprendizaje más allá del tiempo pasado en la escuela.

•  Representaciones no lingüísticas ( lenguaje no verbal ) . Las representaciones no lingüísticas ayudan a organizar la información y estimula e incrementa la actividad cerebral. El generar representaciones gráficas de una información es una manera de representar o concretizar el conocimiento adquirido.

•  Aprendizaje cooperativo . El aprendizaje cooperativo no es meramente trabajo de equipo, ya que con este tipo de estrategias se pretende que los estudiantes aprendan y hagan uso de sus habilidades y conocimientos para llegar a un objetivo común.

•  Análisis de sistemas . El análisis de sistema permite que los estudiantes establezcan hipótesis y puedan predecir lo que pasaría si. El análisis de sistemas es un complejo proceso que los estudiantes necesitan aprender y practicar.

•  Comprensión de las ideas principales . En un tema, lograr extraer lo esencial de él, es importante que los estudiantes aprendan a abstraer las ideas principales de un tema, así como a establecer relaciones complejas entre los diferentes elementos importantes del asunto y de los detalles que se relacionan con él.

•  Vocabulario. El conocer las diferentes acepciones de una palabra o las diferentes palabras para poder nombrar a un objeto o tema es importante en la formación de los estudiantes, ya que ello ayuda a que puedan leer, escuchar algún tema sin perder el contexto y de esta manera, entenderlo mejor.

•  Comprensión detallada . La comprensión detallada se refiere no a una idea general o global de un tema, sino al conocimiento de los hechos, de las secuencias del tiempo, de las causas y efectos y de los episodios importantes del tema.

•  Organización de ideas . La organización de ideas es una comprensión detallada y completa de los principios de un tema y con base a esto, los estudiantes pueden generar nuevos ejemplos o usos de un tema.

•  Habilidades y procesos . Los procesos son similares a las habilidades en muchos sentidos y diferentes en muchos otros. La diferencia radica en que los procesos tienen mucha más tolerancia que las habilidades en la variación de los pasos a seguir.

•  Motivación y reconocimiento . Estos son dos elementos muy importantes ya que en mucho, influyen en el éxito en el desarrollo de los estudiantes. Lo ideal es cuando demuestran constantemente una motivación y se esfuerzan en alcanzar objetivos aún cuando los resultados no aparezcan a simple vista; los estudiantes se sienten reconocidos y comprendidos porque están motivados.

•  Establecimiento de objetivos . El establecer objetivos ayuda a que los estudiantes aprendan de manera más eficiente ya que saben qué es lo que deben alcanzar, y en muchas ocasiones, sobrepasan dichas metas.

•  Reforzar esfuerzos . Cuando los estudiantes trabajan en tareas hasta terminar y continúan trabajando incluso cuando se presentan dificultades o una solución que no es inmediatamente viable, el reforzamiento a su esfuerzo ha valido la pena.

   Necesidades de capacitación y desarrollo

Para Mendoza (1998) las necesidades de capacitación y adiestramiento se refieren a las carencias que los trabajadores tienen para desarrollar su trabajo de manera adecuada dentro de la organización. Por tanto, la detección de necesidades de capacitación y adiestramiento debe ser un estudio comparativo entre la manera apropiada de trabajar y la manera como realmente se trabaja.

Adaptándolo al plano educativo, no hay más variación que el suplir los términos. A final de cuentas, se refiere también a las carencias que los maestros tienen para desarrollar su trabajo de manera apropiada: el aprendizaje significativo.

Cabe resaltar que las estrategias de aprendizaje tienen como objetivo ayudar al alumno a aprender de forma significativa y autónoma los diferentes contenidos curriculares.

Siliceo (2003) menciona que al plantear que la prueba más importante para una necesidad de capacitación es conocer si el maestro —en este caso— sabe cómo lograr las estrategias de aprendizaje significativo, si la respuesta es afirmativa, no hay necesidad de capacitación, sino que existe un problema de desempeño.

Capacitación Docente

Con lo anterior se resalta la importancia que tiene para el docente el estar en continuo estudio y actualización, sin embargo, son muchos los profesores que enseñan que se dedican a otras actividades y esto les impide formarse pedagógicamente, Coll (1991) afirma que es fundamental ayudar al profesor a estudiar, desde un punto de vista didáctico, sobre la epistemología de las disciplinas.

Para lograr esa ayuda es necesario reconocer que el profesor necesita varias formas de obtener capacitación. La naturaleza institucional del programa de actualización de cualquier sociedad debe abarcar diversas áreas para que el docente seleccione la más adecuada a sus circunstancias (Marqués, 2000).

Es innegable que el maestro profesionista requiere dicha actualización y capacitación, ya que en ocasiones estas personas, que saben mucho sobre su área profesional, no han aprendido a transmitir dichos conocimientos a sus alumnos.

Para Herraiz, (1999) el aprendizaje consiste justamente en adquirir y desarrollar competencias, crear modos de construir y avanzar, es con ello que el profesor aprende con la práctica docente y sus procesos de capacitación.

Por tanto es primordial tener en cuenta las necesidades de un profesor; no se puede diseñar el currículum sin antes conocer el ambiente, según Gilardi, (2000) las reformas de las estructuras educativas y de la organización de cursos a docentes introducidos en los últimos años en muchos países incluyen el capítulo del conocimiento de intereses por parte del profesorado

Con la comprensión de la problemática expuesta, ya es posible desarrollar una estrategia encaminada a la detección específica de necesidades de capacitación, que permita analizar opciones más reales para el desarrollo de los profesores.

En la actualidad no se cuenta en nuestra entidad con una alternativa semejante que sirva de ayuda al profesor y de ahí el intento de establecer un instrumento más de apoyo, pero esta necesidad y el intento de satisfacerla a través de algún medio alternativo a los que ya hay, se dirige al campo de la innovación, pero es importante señalar que toda innovación debe de estar ligada a un programa y a una necesidad importante.

El ser profesional docente tiene que ver con la calidad del trabajo que se realiza, el modo y el estilo de conducirse, así como con los estándares que enmarcan esa actividad.

Sería deseable que esta revisión teórica ayude a los profesionales interesados en esta problemática a diseñar estudios donde investiguen cuáles son las necesidades de capacitación que están surgiendo y sugerir algunas alternativas viables.

Y es por eso que los Colegios Legionarios están preocupados por esa formación y hay instrucciones claras de cumplir ese ideario que se presentó antes, mediante una detección de necesidades de capacitación de su claustro académico y proponer soluciones reales y acordes a las circunstancias del docente de los cuatro colegios de la localidad, la otra parte le toca al profesor de estar convencido de que la mejor manera de incrementar la calida de la educación tanto en Colegios Legionarios como en general es mediante la formación constante.-


Referencias

 

Alanis, A. (2001). El saber hacer en la profesión docente . México, Trillas.

Braslavsky (1999). Re-haciendo escuelas: hacia un nuevo paradigma en la educación latinoamericana. Buenos Aires, Editorial Santillana.

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Vera Vila, J. (1991). Investigación en educación comparada . Madrid: Síntesis.


El Mtro. Carlos G. Pérez Varguez tiene una Licenciatura en Ciencias de la Comunicación y Maestría en Ciencias de la Educación por la Universidad del Mayab; , Diplomado en “Comunicación, Cultura y Desarrollo” por la Universidad Autónoma de Yucatán, Diplomado en “Cultura Organizacional” por la Universidad de Kone (Finlandia), colaborador de periódicos nacionales y locales, catedrático de diversas instituciones de comunicación, asesor de tesis, trabajos de investigación y grupos de debate, tallerista del CONEICC y jurado de premios de periodismo locales.

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