Universidad Anáhuac Mayab

Ética y Profesionalización de la Función Pública para una Gestión Estratégica en los Municipios de C

Publicado en: 08 de Febrero de 2007

 Ética y Profesionalización de la Función Pública para una Gestión Estratégica en los Municipios de Campeche.

 

Jorge Alberto Ortegón Muñoz*

 

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urante décadas, uno de los temas que más ha agraviado a la sociedad ha sido la falta de valores éticos y de una auténtica competencia profesional en el servicio público.

 

Esta circunstancia a veces se ha hecho evidente ante la incapacidad, negligencia e ineficacia de algunos servidores públicos que independientemente del cargo o jerarquía que ocupan, revelan problemas de actitud y aptitud para desempeñar dignamente su función en el sector público.

 

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DE ESTA PROBLEMÁTICA?

La corrupción --presente en el ámbito gubernamental-- se ha convertido en una lacra que se refleja en servidores públicos de cualquier jerarquía, que sin importar las consecuencias sociales, incumplen con la responsabilidad su función pública y, en ocasiones, pueden aprovechar su puesto e influencias para obtener beneficios personales.

 

Lo anterior es así, debido a que nuestro sistema político ejerce un control directo sobre la Administración Pública, pues al nombrar, quitar y rotar a personal en forma continua, en ocasiones, deriva en un sistema de asociación entre el grupo en el poder y la Administración Pública, tratado como botín político, o sea, una recompensa de políticos o individuos sin la mínima capacidad y formación para desempeñarse de forma eficiente, dejando en evidencia una clara falta de ética y compromiso de los servidores públicos.

 

Como resultado de este entramado andamiaje institucional, se perciben dos grandes resistencias: la primera, las prácticas corporativistas de soborno y de complicidad enraizadas en la cultura, y la segunda, la falta de vínculos entre el gobierno y la sociedad, respecto a las verdaderas necesidades de la población.

 

Hoy, al agotarse el modelo clásico de organización burocrática, se han generado una serie de estragos en prácticamente todos los niveles administrativos que han terminado por paralizar la buena marcha de las instituciones públicas.

 

En el caso de la Administración Pública y, más en particular, de la Administración Municipal, este fenómeno ha alcanzado grados críticos de alarma, debido al avance limitado de la Reforma del Estado y del Gobierno en el ámbito local, así como al incipiente desarrollo institucional en la administración del capital humano.

 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA RESOLVER ESTE CÁNCER?

Frente a esta problemática, la revalorización y dignificación del servicio público representa un tema de la más alta prioridad para mejorar la calidad de la gestión pública; lo cual implica un enfoque amplio, sustentado en la gran riqueza de conocimientos que integren en un mismo estudio los temas sobre la profesionalización y sobre la ética pública como medios para recuperar la credibilidad ciudadana en la función pública, así como para impulsar una gestión estratégica municipal que articule armónicamente las políticas, programas y recursos hacia la misión y los objetivos institucionales.

 

Ahora sabemos que la reestructuración de las instituciones no depende únicamente de incorporar nuevas técnicas como estándares de calidad y reingeniería de procesos. Es necesario ubicar en primer lugar, el mejoramiento de actitud de los servidores públicos que se formaron en la práctica y en segundo, los de nuevo ingreso a la función pública por medio de la profesionalización y la inducción ética.

 

Además, la alternancia en el poder político puede coadyuvar a la recuperación de cierto grado de credibilidad en la ciudadanía, aunado a la participación de la sociedad en forma activa, vigilante y organizada para evitar la reincidencia en pactos que deformen sus objetivos y fines de la función pública.

 

Ante esta situación, es apremiante sustentar el desempeño institucional en una sólida infraestructura de principios y valores con los que se consiga elevar la gobernabilidad, eficacia y legitimidad, fincada en  una nueva perspectiva de mentalidades transformadas, comportamientos renovados, capacidades competentes y de una cultura laboral que sea capaz de negociar grandes obstáculos, como la resistencia natural al cambio de costumbres y formas de pensamiento respecto al desempeño de actividades públicas.

 

¿QUE DEBEMOS HACER EN CAMPECHE?

En este sentido, justamente, es donde necesitamos centrar nuestra atención, con el objeto de estudiar los cambios ocurridos, las nuevas tendencias de desarrollo administrativo, así como los nuevos retos y oportunidades que impone la modernización de la gestión pública municipal.

 

Para transformar la realidad municipal del Estado de Campeche; es preciso, sin embargo, entender el entorno en el que suceden éstas transformaciones, como producto de un nuevo escenario mundial, marcado por 4 mega tendencias, cuyos rasgos se caracterizan por la complejidad de múltiples factores externos e internos, a saber:

 

                                 I.      Globalización.

                               II.      Crisis de credibilidad de las instituciones.

                              III.      Revalorización del espacio de lo público.

                           IV.      Desfase de los tiempos de respuesta de los gobiernos a sus ciudadanos y a los mercados.

 

Estas 4 mega tendencias, tienen incidencia en la orientación de 4 micro tendencias al interior de cada Gobierno; que pudiéramos sintetizar así:

 

  1. La orientación de la actividad gubernativa más a resultados.
  2. Creación de valor agregado de los procesos.
  3. Uso de técnicas propias de la gestión privada.
  4. Profesionalización del servidor público.

 

En el caso de Campeche, hacen falta incorporar las 4 micro tendencias a la gestión municipal de los gobiernos locales.

 

Para lograr esta nueva orientación debe crearse un verdadero espíritu de trabajo en equipo y lograr que exista una nueva cultura laboral basada en el desempeño, los méritos y el trabajo a favor de la sociedad.

 

Es evidente que se dispone de un gran potencial en el personal municipal, pero que no siempre es aprovechado debido a su alta rotación cada tres años, además de no siempre tener a la mejor persona en el puesto mas adecuado.

 

El servidor público como directriz de este proceso debe de ser capaz de superar intereses personales, de grupo o de filiación política y actuar apegado a los intereses fundamentales de la sociedad.

 

Es indispensable crear las condiciones que permitan integrar a personal profesional, capacitado y con vocación de servicio a las funciones de gobierno, que no dependa de la voluntad de las autoridades de las dependencias y de las unidades administrativas, sino de un proceso objetivo para ingresar, desarrollarse, permanecer y contribuir a los fines de la administración.

 

Este sistema de administración de personal debe ofrecer programas de desarrollo a los servidores públicos, que les permita actualizarse y adquirir los medios necesarios para concursar con sus conocimientos y experiencia, para obtener ascensos horizontales y verticales y, para permanecer y desarrollar su carrera administrativa.

 

En este sentido, profesionalizar la Administración Pública Municipal no implica solo el disponer de personal con un titulo profesional o el capacitar al personal en función, significa el uso de los mejores y más apropiados conocimientos para la praxis pública, con un énfasis en la formación social que favorece la ética pública.

 

Precisamente, un sistema de servicio profesional debe partir de una filosofía y valores que recojan el sentir de una sociedad y un código de ética valido para una actuación pública responsable, transparente, eficaz y eficiente. Este marco de referencia permearía todo el sistema y daría contenido a la misión y visión de la Administración Municipal.

 

En suma, un servicio profesional de carrera sería la clave para mejorar la función pública municipal y por ende su productividad y motivación, su identidad organizacional, así como su capacidad de adaptación y respuesta a las demandas ciudadanas.

 

Esperamos en los años venideros una nueva cultura de los servidores públicos municipales que favorezca el cumplimiento eficiente de la misión gubernamental.

 

Ello implica, transitar a un nuevo paradigma enfocado al capital humano y al de organizaciones que desarrollan a su personal en todos los sentidos para realmente lograr la innovación en los gobiernos locales y rescatar ese talento y la creatividad de que disponen los servidores públicos.

 

Para alcanzar tal fin resulta de mucha importancia conocer los índices de satisfacción de los clientes e incorporarlos en el diseño de la estrategia de servicio, como también, unir la calidad y el servicio en una estrategia competitiva de cooperación con el cliente, buscando la satisfacción total de éste.

 

Bibliografía:

 

Friedman, Thomas, Tradición versus Innovación, España, Atlántida, 1999.

 

Losada Marrodán, Carlos, ¿De burócratas a gerentes?, BID, 1999.

 

Moore, Mark, Gestión Estratégica y creación de valor en el sector público, Paidós, 1998, España.

 

Uvalle Berrones, Ricardo. Institucionalidad y Profesionalización del Servicio Público en México. Retos y Perspectivas.Plaza y Valdés Editores, México, 2001.

 

Wellington, P. (1997). Cómo brindar un servicio integral de atención al cliente. Editorial McGraw-Hill. Caracas.

 

 

* Master en Administración Pública y estudiante del Doctorado en Gestión Estratégica y Políticas de Desarrollo en el CADEN-UNIMAYAB. E-mail.-  [email protected]

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