Universidad Anáhuac Mayab

Elena

Publicado en: 23 de Marzo de 2007

 ELENA

Por Arturo Rafael Constantini Torres

Prólogo

En un pequeño cuarto pintado de blanco, tapizado de distintas manchas que daba un ambiente picaresco al lugar se encontraba nuestro gran pintor, genio considerado por algunos, sus trazos y su creatividad casi perfecta lo habían llevado a hacerse dueño de una galería de arte. En los últimos días estaba pintando un mismo cuadro, una y otra vez, parecía una obsesión, era el cuadro de una mujer de belleza inimaginable que sólo un maestro como Alberto podía plasmar en un lienzo y llevarla casi a la vida misma. Su nombre era Elena, de piel acaramelada, de ojos verdes como la esmeralda misma, de cabellera obscura que tiernamente acariciaba sus hombros. Tímida pues no gustaba de hablar e inocente pues jamás había sido tocada. Cada noche nuestro pintor jugaba con sus pinceles y pintaba a Elena, parecía patinar en el lienzo, con alegría y admiración se satisfacía cada que trazaba uno de sus rasgos, y al término de cada cuadro permanecía perplejo contemplándola por horas mientras Eros lo abrazaba cada vez más fuerte.

Intermedio

Entre la lluvia y el desencanto Alberto caminaba con fachada pálida entre las calles silenciosas; se detuvo debajo de una ventana que sus cortinas revelaban la sombra de una mujer... Elena -murmuraba el pintor- ¿porqué no puedo cautivarte como tú lo has hecho conmigo?,  ¿porqué eres sorda a mis palabras? -se preguntaba-  mientras las gotas de lluvia y las lágrimas se confundían en su rostro que tristemente temblaba de frío.

Epílogo

Primera parte

En su cuarto, se encontraba deshecho observando un porta retratos,  le hablaba con coraje y frustración con la quijada dura "te he creado magnífica criatura, has sido hecha por las manos del mejor artista, te he amado y adorado hasta el cansancio y no encuentro manera que puedas existir, mi perdición y mi condena he dibujado, no puedo sentir tu piel, no puedo besarte y menos consumar mi amor, eres pintura en lienzo, mi talento es vano, es cruel conmigo, exhausto he quedado después de noches eternas; por ti Elena, mi cordura he perdido y así perdido estoy en ti..." al salir del cuarto dejaba sobre la cama el porta retratos, vacío.

Segunda parte

Temiendo por sí mismo, agarró cada una de las pinturas y se las llevó a la playa, y sin tomar un segundo pensamiento, les prendió fuego mientras sentado observaba sin expresión alguna en su rostro como Elena se trasformaba en cenizas. De regreso a su casa se percató que le quedaba un último lienzo, blanco, listo para ser ensuciado, cogió sus instrumentos, comenzó a pintar, sus trazos se volvían más profundos y sus pinceladas más agresivas entre más avanzaba, y así mientras pintaba, sus mejillas se erosionaban por su llanto, y sus cuerdas vocales se extendían lo más que podían para entonar gritos de desesperación. Era Elena lo que dibujaba por última vez. Ya que terminó el dibujo lo tocó con suavidad y lo firmó como había firmado los otros, tomó el cuadro y se fue a un puente cercano a su casa, dijo el último adiós y lo arrojó al río que con gran violencia se lo llevó, mientras Alberto con semblante gélido y desconsolado se alejaba.

Arturo Rafael nació en la Ciudad de México, estudió la preparatoria en la UP (Universidad Panamericana preparatoria);  actualmente estudia la licenciatura en Comunicaciones en la Universidad del Mayab. Trabajó en Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa (como asistente editorial). Entre sus pasatiempos se encuentran escribir, tocar cello y leer. Le gustan las artes y los idiomas (actualmente estudia ruso). Desea dedicarse al cine, en dirección y guionismo. [email protected]

Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 
CC BY-NC-ND

Universidad Anáhuac Mayab

Carretera Mérida Progreso Km. 15.5 AP. 96
Cordemex, CP. 97310 Mérida, Yucatán, México
Tel. (999) 942 48 00 con 5 líneas
Fax (999) 942 48 07
Del interior sin costo 01 800 012 0150
Términos y condiciones de uso | Aviso de privacidad

© 1984 - 2017 Universidad Anáhuac Mayab