Universidad Anáhuac Mayab

Elecciones democráticas 2012

Publicado en: 12 de Julio de 2012

Sofía Daniela Martínez Vargas*   

El pasado domingo primero de julio de 2012 se llevó a cabo la participación de los ciudadanos mexicanos para la elección de sus representantes legales en el gobierno por medio del sufragio. Muchas cosas se dijeron antes de ese día y muchas otras ya se habían fraguado desde hace 12 años, pero lo cierto es que la incertidumbre con respecto a la legalidad y la responsabilidad social de los actores político y de los Medios de Comunicación como líderes de opinión, queda hundida ante la duda de la falsedad, la manipulación y la alteración de la realidad, en contra de la sociedad.

Este escrito es a-partidista, más no a-político, tiene un fin loable, reclamar lo que olvidaron los medios, los partidos políticos y los candidatos: la democracia y a la sociedad civil. Hemos olvidado la magnitud de las acciones humanas y su deferencia con las acciones del hombre; hemos olvidado que somos animales con consciencia y no sólo con instinto; hemos olvidado que no vivimos eternamente y que la única forma de trascender es en la memoria de la otredad, no sólo en los libros de historia, sino en el impacto de nuestros actos sobre la vida y el futuro.

Los medios nos han sobre-informado sobre lo que les interesa que sepamos: lo que fue el día a día del proceso de candidaturas y elecciones presidenciales; han hablado de los porcentajes de votos por candidato, de la representatividad por partido en el país, del porcentaje y la tendencia hacia anular el voto; y hasta han dado número catalogados como un gran paso social acerca de que el 63% de los 79 y pico de millones de ciudadanos en el padrón electoral sí fueron a ejercer su derecho al voto. Estos números no son más que estadísticas que miden una tendencia, no la responsabilidad de los ciudadanos ni su sentir ante lo que viven como sociedad.

En México somos alrededor de 120 millones de personas, de las cuales sólo 55% puede ejercer su derecho al sufragio; de éstos, sólo 63% lo ejerció. Este porcentaje no somos todos los mexicanos. Hacemos campañas publicitarias donde marginamos a aquel que está en su derecho de no votar al decirle: “Si no votaste, cállate”.

¿Cómo podemos decirle a aquel harto y desesperado o hasta apático –con razón- que si no participó con su voto, no cuenta como persona, que no es un ciudadano dentro de nuestra sociedad, que no es mexicano?.  ¿Cómo es que encasillamos a la democracia y la atamos de manos? La democracia significa mucho más que eso, representa la dignidad humana de la decisión y del trabajo como sociedad para salir adelante todos juntos. ¿Cómo preguntarnos después dónde está la responsabilidad social, si la hemos limitado a un sólo acto, el acto de dar click en un botón que dice “like”?

La Democracia y la Responsabilidad Social son realidades tan inmensas, que no se pueden limitar a aquellos que son “activos”, como si fueran los únicos con derecho a decidir. Ambas realidades necesitan de todos para poder existir más allá de las páginas de una enciclopedia o diccionario. Ambos términos hablan de la belleza de los actos humanos y de nuestro fin como sociedad ,que no es otro más que el bien común logrado con trabajo a través de actos humanos que glorifican la dignidad de la persona humana.

No basta con número que midan tendencias, hacen falta personas de acción, pero ninguna de esas personas debe ser “la otra”, esa persona eres tú, tú eres el responsable y guía, tú eres y formas la responsabilidad social. Ahora que sabes que formas parte de todo, trabaja por un bien superior y por la trascendencia de tus actos.  Las elecciones terminaron, retomamos el camino y hemos dado el primer paso, ahora sólo hay que llegar a la meta y trascender por los demás.

*Sofía Daniela Martínez Vargas es Estudiante de Verano en la Escuela de Comunicación en la Universidad Anáhuac Mayab.  [email protected]

Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 
CC BY-NC-ND

Universidad Anáhuac Mayab

Carretera Mérida Progreso Km. 15.5 AP. 96
Cordemex, CP. 97310 Mérida, Yucatán, México
Tel. (999) 942 48 00 con 5 líneas
Fax (999) 942 48 07
Del interior sin costo 01 800 012 0150
Términos y condiciones de uso | Aviso de privacidad

© 1984 - 2017 Universidad Anáhuac Mayab